La gran venta de acciones de los Gigantes de Wall Street alcanza los 19.000 millones de dólares en una liquidación

En un día, Goldman Sachs y Morgan Stanley vendieron las acciones de las compañías tecnológicas chinas y otras empresas estadounidenses por un total de 19 mil millones de dólares. Tal cantidad ha dejado anonadados a los corredores de bolsa más importantes del mundo cuando el pasado viernes 26 de marzo se efectuó este gran intercambio financiero.

 

Además, según la fuente Bloomberg, Goldman liquidó grandes paquetes accionariales valorados en 10.500 millones de dólares. El proceso habría iniciado con un primer lote de acciones de Baidu, Tencent Music Entertainment y Vipshop Holdings, de acciones valoradas en 6.600 millones y que fue vendido antes de la apertura de mercados el día viernes. Seguidamente, en la misma jornada el banco logró vender participaciones de ViacomCBS y Discovery, estos conglomerados mediáticos norteamericanos y otras compañías como Farfetch, iQiyi y GSX Techedu, se incluyeron en un monto de 3.900 millones de dólares.

 

Más tarde, The Financial Times reportó que Morgan Stanley ofrecía dos lotes de acciones de 4.000 millones de dólares cada uno según su valoración. Añadiendo que estas operaciones frecuentemente constan de una negociación privada entre un vendedor y su comprador, pero que estos arreglos de tal magnitud han sorprendido a muchos conocedores de las finanzas. Al respecto, un punto esencial es que dichas ventas pueden haber reducido a 35 mil millones de dólares la capitalización de las empresas involucradas.

 

Así pues, el gerente de Bellevue Asset Management, Michel Keusch, comentó que no había visto algo de tal magnitud en sus 25 años de carrera. Del mismo modo, Frederik Hildner, de la Salm-Salm & Partner mencionó que se trata de una venta sin precedente y la falta de claridad de la índole de dichas ventas fue descrita por Sachs como un desapalancamiento forzoso o liquidación de acciones para reducir una deuda. Aunque se han movido grandes cantidades de dinero podría ser un indicio de que un fondo o una compañía de gestión se está enfrentando a un periodo problemático y necesita vender.