Como proteger a nuestros hijos de los molestos piojos

El regreso a clases implica una constante sociabilización de nuestros hijos con otros niños, y por desgracia muchas veces implica el contagio de virus bacterias y en este caso de los famosos piojos.

Se tiene la creencia que los piojos viven en cabezas de poco aseo y su contagio se da de brincar de cabeza en cabeza, pero realmente esto es falso. Los piojos se contagian solamente por contacto directo, a través de peines, ligas o diademas que las personas suelen compartir. Estos pequeños seres no suelen brincar y su lugar preferido para establecerse es en cabezas limpias y lugares húmedos y obscuros como la nuca. Se reproducen en tan sólo 2 días y sus huevos son llamados liendres. Son resistentes al agua y a distintos químicos y por ello su erradicación representa un gran reto para las mamás.

A diferencia de otros años la limpieza de una cabeza infectada ya no implica el corte total de cabello sin embargo si requiere de varios días de tratamiento, así como la renovación completa de peines, ligas y fundas donde se haya establecido contacto.
Actualmente en el mercado venden shampoo específico para ese tipo de problemas, así como recetas naturales la mayoría de vinagre para su eliminación. SU uso y limpieza deben ser una constante a pesar de haber salido del problema.

LA MEJOR forma de evitar contagios es no prestarse artículos personales para cabello ni suéteres o bufandas, amarrar el cabello principalmente de las niñas y usar protectores que contienen químicos que evitan que el piojo pueda establecerse.
Para no desconocer si la cabeza de nuestros hijos está infectada y evitar el contagio a la familia debemos vigilar la cabeza de nuestros hijos cada semana o menos, examinar que no tenga puntos blancos que son las liendres y procurar abrir el cabello en el sol ya que los piojos odian la luz y pueden ser visibles ante esta acción.